El Gobierno del primer ministro británico Keir Starmer ha descartado los planes de hacer obligatoria una identificación digital centralizada para los trabajadores, suavizando así una política emblemática que habría obligado a todos los empleados a demostrar su derecho a trabajar mediante una credencial emitida por el Gobierno en lugar de documentos tradicionales como los pasaportes.
La medida se produce tras meses de críticas por parte de detractores como el diputado británico Rupert Lowe, el líder de Reform UK Nigel Farage y otros políticos de distintos partidos, grupos de libertades civiles y activistas.
Los detractores advirtieron del riesgo de crear una “pesadilla orwelliana”, centralizando datos sensibles en un honeypot vulnerable a hackers, y de que la misión se extendiera a áreas como la vivienda, la banca y el voto.
Casi tres millones de personas firmaron una petición parlamentaria en contra de las tarjetas de identificación digitales. Lowe celebró el cambio de política en un vídeo en X, diciendo que se iba a tomar “una copa muy grande para celebrar la desaparición de la identificación digital obligatoria”, mientras que Farage dijo que era “una victoria de la libertad individual frente a un gobierno autoritario y espantoso”.
El Reino Unido suaviza la identificación digital obligatoria tras la reacción pública
Las autoridades afirman ahora que las comprobaciones digitales del derecho al trabajo seguirán siendo obligatorias, pero cuando se introduzca el sistema de identificación digital del Reino Unido, alrededor de 2029, se ofrecerá de forma opcional junto con documentación electrónica alternativa, en lugar de imponerse como la única vía para la verificación del empleo.
Ese retiro parcial pone de relieve cómo la inquietud pública por vincular derechos básicos como el trabajo a un único identificador gestionado por el gobierno está remodelando la política, haciéndose eco de debates más amplios sobre las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) y el euro digital del Banco Central Europeo, en los que tanto los grupos de la sociedad civil como algunos legisladores han presionado para que se garantice la privacidad en lugar de la trazabilidad generalizada.
El euro digital y la identificación digital de la UE exploran diseños que preservan la privacidad
Mientras el Reino Unido suaviza su postura, la Unión Europea sigue adelante con su propio marco de identidad digital y sus planes para el euro digital, pero ha explorado el uso de pruebas de conocimiento cero para que los ciudadanos puedan demostrar atributos (como la edad o la residencia) sin exponer todos los datos personales subyacentes.
Este tipo de medidas, junto con las tecnologías de identidad descentralizadas y las herramientas de protección de la privacidad en las blockchains, como los sistemas de credenciales de conocimiento cero y los diseños de contratos inteligentes que mejoran la privacidad, tienen por objeto conciliar el cumplimiento con la minimización de datos, ofreciendo una alternativa a las bases de datos centralizadas que almacenan toda la información de los usuarios en un solo lugar.
Las herramientas de privacidad de criptomonedas ganan terreno mientras los responsables políticos prueban los controles de identidad on-chain
En este contexto, las herramientas de criptomonedas centradas en la privacidad, desde monedas privadas como Zcash (ZEC) y Monero (XMR) hasta protocolos de identidad descentralizados, siguen atrayendo la atención de los usuarios preocupados por la vigilancia financiera y las violaciones de datos, a medida que los reguladores intensifican el escrutinio y exploran formas de incorporar controles de identidad en DeFi y monederos autohospedados.
El marco de identificación DeFi propuesto por el Tesoro de EE.UU. y el renovado interés por los tokens de privacidad han demostrado que los responsables políticos están probando activamente formas de incorporar controles más estrictos contra el lavado de dinero y de conocimiento del cliente en la infraestructura on-chain, al mismo tiempo que los desarrolladores impulsan alternativas que preservan la privacidad.
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